Sergio Giacaman Intendente del Bío Bío pide separar violencia rural de “una causa justa como la mapuche”


Solo cuatro temas, la pandemia, la crisis económica, la violencia rural en Arauco y el robo de madera se han llevado casi todo el 2020 en la región del Bío Bío. Pero, no es lo mismo hablar de covid-19, donde casi siempre se aterrizan cifras y políticas nacionales, que explicar y responder por lo que se vive en Arauco, que se traduce en ataques incendiarios, baleos y robo de madera, que es un fenómeno localizado, constante, duro y complejo. Y, sí, que lo es. Más, si las víctimas de la violencia rural hablan de impunidad o vista gorda de quienes deben evitarlo, en un año en que, al contrario, ha recrudecido.

Por Mauricio Gándara –  www.biobiochile.cl

“Hemos presentado 181 querellas desde que asumió este Gobierno por hechos de violencia en la Provincia de Arauco”, detalla el intendente del Bío Bío, Sergio Giacaman, para mostrar que se ha hecho la pega.

Las palabras del jefe regional llegan en un momento donde el Ejecutivo analiza el nombramiento de una persona con dedicación exclusiva, una suerte de ministro encargado para la Araucanía y con un recién nombrado titular de Interior, Rodrigo Delgado.

En todo caso, el intendente del Bío Bío también reconoce que este no ha sido un año fácil en la región.

“Es algo que lleva más de 20 años, pero este año en particular hemos tenido un aumento de atentados. Hubo un mes donde tuvimos 19 atentados en la Provincia de Arauco. Eso fue en el peak cuando en paralelo había una huelga de hambre de los autodenominados presos políticos mapuches. Uno podría relacionar los hechos como una manera de ejercer presión”, dice Giacaman.

“Tenemos medidas cautelares vigentes hacia  varias de esas personas que se autodenominan presos mapuches. Hay 21 imputados por distintos delitos. El desafío que tenemos como Estado es mejorar la interacción entre los poderes. Y que el Ejecutivo logre una sincronía con el Legislativo para fortalecer las atribuciones de las policías. Y con el Judicial para que las mejoras se plasmen en condenas”, agrega.

Pero no sólo la violencia asociada a los atentados preocupa a las autoridades, sino también un ilícito como el robo de madera, donde el propio Sergio Giacaman ha destacado en sus redes sociales y apariciones públicas los resultados de uno que otro operativo.

– ¿Hay una relación entre el aumento de los hechos de violencia y delitos como el robo de madera?

Eso es algo que deben dilucidar las investigaciones, pero uno puede incluir que sí, están vinculados. En el fondo, quienes cometen los delitos de violencia rural se tienden a confundir con una causa justa como la mapuche, pero son cosas muy distintas. Un tema mapuche donde el Estado tiene una deuda, pero otra cosa son los ataques incendiarios que buscan afectar a las personas. En primer lugar, ha muerto gente, han afectado el empleo, el trabajo y han debilitado también a una industria maderera informal, versus quienes hacen de esto una actividad ilegal.

-Y en este caso, en el del llamado “robo de madera”, ¿saben y conocen como se establece el circuito?

Existen bandas absolutamente organizadas. Eso lo hemos comprobado en los operativos que se han realizado. Hay aserraderos móviles, vehículos especiales destinados a estas operaciones, es algo totalmente preparado. Y bien preparado.

-En los operativos, solo han apuntado a la detención de camioneros en carreteras, lo que es sólo un eslabón. ¿Qué se está haciendo para llegar más arriba?

Quiero destacar el rol de la Fiscalía. Este año ha sido muy distinto al anterior….

– ¿En qué sentido?

En que hemos tenido operativos exitosos y el año pasado tuvimos pocos. Han aumentado las denuncias y mejorado la coordinación con la Fiscalía. En eso ha tenido un rol clave el del coordinador de la macro zona. Y se ha notado. Pero falta llegar más arriba, no solamente a lo visible, sino que a las organizaciones y se está trabajando en eso, en coordinaciones para que eso ocurra.

-En esos operativos, pasan cosas bien paradójicas, camioneros que circulan sin patente son detenidos, pero han existido ocasiones donde incluso los conductores abandonan el lugar y se escapan, dejan los camiones y la carga en el lugar.

Se está trabajando en eso, en buscar operativos y no responder sólo denuncias. Se coordina con la Fiscalía y se está buscando robustecer y mejorar el equipamiento de Carabineros. Vehículos blindados, por ejemplo. Eso nos va a llevar no sólo a responder, sino a ejecutar mejor operativos, no sólo de robo de madera.

-Se dice que la madera robada termina siendo “blanqueada” no sólo en aserraderos locales, sino también en algunos puertos, ¿Hay una responsabilidad de la industria forestal y portuaria?

Quiero ser claro. Quienes estén vinculados a esto van a ser sancionados. Por eso esperamos que se resuelva en el Congreso el proyecto de ley para robustecer las sanciones. Indistintamente de quien esté vinculados, la industria portuaria o forestal, da lo mismo, no puede seguir sucediendo.

-Los puertos, por ejemplo, deberían conocer el origen de la madera que exportan…

Hemos tenido reuniones con la industria forestal, pero no con los puertos. Y es una conversación que deberíamos tener.

Impunidad e inteligencia

-Hay una sensación de impunidad muy fuerte, no sólo en el robo de madera, sino también en general en la violencia que afecta en la zona.

Valoro muchísimo el trabajo que se ha hecho este año. Aumentamos nuestra dotación de abogados para tener mayor interacción con la Fiscalía, para hacernos cargos de las querellas y que nuestros equipos respondan para la coordinación de las diligencias. Esperamos que la investigación de la Fiscalía tenga resultados para sancionar severamente a los responsables. Quiero quedarme con el vaso medio lleno y ver esta mejoría.

-¿Qué mejoría?

En que hemos tenido en 21 imputados en robo de madera, y se han logrado obtener medidas cautelares en varios de los casos de los que se autodenominaron presos políticos mapuches.

-Pero, en casos como el del homicidio de Moisés Orellana, joven asesinado en Cañete, ni siquiera hay detenidos.

Porque los procesos tienen etapas. Lo primero es que la Fiscalía investigue. En varios de los casos estamos en la etapa asociada a la investigación. Es un éxito tener medidas cautelares, pero obviamente que apuntamos a que se ejecuten juicios y se obtengan condenas.

-¿A qué casos se refiere?

En el de los 21 imputados, en el caso del asesinato del señor Eleodoro Reiman, que están en prisión preventiva. También en el del homicidio de la señora Elodia María Aguayo, ellos están en prisión preventiva. La justicia debe sancionar estos hechos, sobre todo cuando se asesina personas.

-Cuando se escuchan relatos de víctimas, por ejemplo, como el empresario Hérito Leal, quien además de sufrir la quema de sus camiones y maquinarias, fue atacado a balazos a plena luz del día y sin recibir apoyo alguno, ¿cuáles son las estrategias para llegar al lugar con prontitud, dónde está la capacidad para capturar a quienes huyen? ¿Dónde están los drones, las aeronaves, etc?

Claramente hay coordinación, pero se puede mejorar la coordinación. Hemos incorporado elementos de última tecnología. Hay drones, aviones que toman imágenes…

– Pero, ¿quién analiza y coordina esto?

Los distintos equipos de las policías. Hay drones que están coordinados con Carabineros y la PDI. Además, dada la contingencia hay elementos de inteligencia de organismos de FFAA y seguridad que se complementan. Pero, no obstante, todo eso, tenemos que seguir incorporando más elementos.

-¿En qué quedó el anunciado arribo de personal militar a la Provincia de Arauco?

La presencia militar ha estado asociada a la coordinación en el uso de tecnología e imágenes. Eso se coordina con Carabineros. Quienes viven en la Provincia de Arauco han visto aviones operando. Respecto a la dotación, la estrategia ha sido fortalecer la presencia de Carabineros.

“Basta ya”, ha dicho Sergio Giacaman en más de una vez, cuando ha habido ataques incendiarios en Arauco.

“Basta ya”, también han dicho las víctimas y toda una zona azotada por años, empobrecida hasta más no poder.

Con los avances de investigaciones policiales y judiciales, a las que les saca brillo y alaba el intendente Giacaman, se espera un basta, pero, esta vez, a la impunidad.