CESFAM de Tirúa conmemoró el día mundial de la salud mental poniendo énfasis en la prevención del suicidio

En sintonía con lo dispuesto por la Organización Mundial de la Salud, OMS, el CESFAM “Isabel Riquelme” de Tirúa y su Programa de Salud Mental, conmemoró ayer 10 de octubre, el Día Mundial de la Salud Mental, con el fin de realzar y difundir los trastornos de salud mental presentes en la población, y que en muchos casos, todavía son tema tabú, por los que la gente no va a consultar, o no se acerca a los centros de salud.

Según María José Portus, psicóloga encargada de Programa de Salud Mental del Cesfam tiruano, “en esta ocasión, la OMS abordó el tema del suicidio, debido a que, cada 40 segundos, ocurre un suicidio en el mundo, realidad que este día se intentó difundir a la población, para que conozcan un poco más sobre este trastorno, debido a que Chile, tampoco está ajeno a estas cifras, razón por la que se están implementando campañas preventivas”, indicó la profesional.

DEPRESIÓN Y ANSIEDAD
Ahondando en el tema, la profesional indicó que la depresión es uno de los trastornos de mayor ocurrencia, tanto en Chile como en el mundo, junto con la ansiedad. De hecho, indicó que “el 40% de las licencias psiquiátricas y del Compin, tienen como diagnóstico una depresión y otra patología de salud mental”, argumentó.

Específicamente, continuó la psicóloga del Cesfam, “la depresión es una patología con diversos síntomas, que configurados, se manifiestan en la persona, y tienen diferentes categorías e intensidades, y su consecuencia mayor, es que puede llevar al suicidio en su fase más grave”, puntualizó.

Además, María José Portus, señaló que “esta patología es más compleja que una simple manifestación de tristeza o como decimos en Chile, de un ‘bajón’ de la persona, porque tiene que ver con una desregulación química, razón por la cual, se trata con una terapia bimodal, es decir, intervención de psicólogo y farmacoterapia, en la mayoría de los casos, especialmente, en la modalidad moderada a grave”, informó.

Los síntomas principales son, tristeza vital -que es una tristeza que no se pasa con nada-, falta de energía, disminución del apetito, aumento del sueño, sentir que las cosas no van a cambiar, y nada tiene solución, falta de concentración, por un tiempo más de lo normal, mínimo dos semanas, “habla de un posible cuadro depresivo o presencia de depresión”, indicó la psicóloga.

PEDIR AYUDA
Ante este cuadro, para Portus, el principal consejo, cuando uno se sienta mal, por un par de semanas y esta sensación se esté prolongando, deteriorando así su calidad de vida cotidiana, “la recomendación es acudir al médico, al psicólogo o a la asistente social del Cesfam para ver qué pasa, donde encontrarán un completo equipo a su disposición para apoyarlo, orientarlo y ayudarlo”, concluyó.