Nuevo delito de robo con intimidación fue imputado a comunera mapuche Lorenza Cayuhan

La acusada Lorenza Cayuhan fue trasladada en un furgón especial, custodiado por gendarmería, desde la unidad de maternidad del sanatorio alemán de Concepción hasta el juzgado de garantía de Cañete, junto a su hija Sayén.

En el tribunal, el fiscal Juan Yáñez le imputó formalmente un delito de robo con intimidación, ocurrido el 20 de octubre del año 2015 y por el cual es también querellante la gobernación de Arauco.

Según consigna biobiochile.cl, ese día, Lorenza presuntamente conducía un vehículo en el que se desplazaban varios hombres y que junto al ocupante de una camioneta, robaron a una cuadrilla de cinco trabajadores del ministerio obras públicas, que se dirigían en automóvil a Alto Antiquina para reparar un puente.

Las víctimas se encontraron con el camino interior obstaculizado por árboles  momento en que fueron abordados por los delincuentes, comentó el fiscal Yáñez.

Los maleantes se llevaron el vehículo de los trabajadores, pero luego se lo devolvieron aunque sin la radio, equipo de comunicaciones, una motosierra y herramientas, especies avaluadas en un millón y medio de pesos.

Los familiares de Lorenza, como su tío Segundo Cayuhan, desestimaron la acusación y plantean una persecución contra la acusada.

El delito se cometió casi un mes después de aquel que finalmente reportó la condena de cinco años y un día a Cayuhan, en medio de cuyo cumplimiento debió concurrir de urgencia a Concepción para el parto prematuro, el 14 de octubre del año pasado, en el que personal de gendarmería nunca le retiró los grilletes de los pies.

Además, el parto fue presenciado por un gendarme lo que desató fuertes críticas del Instituto nacional de derechos humanos y del colegio médico, por la vulneración de derechos de la mujer.

El delito cometido por Lorenza y que le reportó la condena de cinco años y un día, se registró el 25 de septiembre del año 2015. Esa pena privativa de libertad incluye la receptación de especies robadas ya que en su poder tenía equipos pertenecientes a la empresa Entel, sustraídos el 5 de octubre del mismo año.