Pescadores industriales advierten grave descarte de especie objetivo en Lebu

Un fuerte emplazamiento a las autoridades del sector pesca para que reaccionen a infracciones, flagrantes a la normativa pesquera como el descarte de una especie objetivo, que ocurre en Lebu, donde pescadores artesanales están botando jibia al mar; formularon dirigentes de pescadores industriales.
Desde Talcahuano, Juan Carlos González y Oscar Alvear, presidente y secretario del Sindicato Interempresas de Oficiales Capitanes de Pesca, se refirieron a que ante la gran oferta de jibia y poco poder comprador, hay lanchas que han debido botar captura. Temen que la situación se repetirá en otros puertos, como San Vicente, porque al obligarse a que solo se extraiga jibia con el método artesanal de la pota los siete barcos industriales de la flota jibiera debieron paralizar operaciones y las líneas de proceso de este recurso fueron cerradas en las empresas.
Los dirigentes resaltaron que los parlamentarios que aprobaron la Ley Pesca dijeron, y dicen, que uno de los elementos más importantes de la Ley Jibia era la sustentabilidad de los recursos y hoy los propios pescadores artesanales están desechando capturas, generando un descarte brutal, sin ningún tipo de control. Los testimonios están en medios de prensa y redes sociales.
La situación se repetirá en otras caletas y puertos, advirtieron, por la Ley Jibia que es un error de principio a fin como lo dijeron los pescadores y trabajadores pesqueros industriales y los pescadores artesanales de cerco, indicó Alvear.
“Se les dijo a los parlamentarios, especialmente a algunos como Rabrindanath Quinteros, que hizo gala de tozudez en el tema, y los diputados del Frente Amplio de la Comisión Pesca, que no sabían nada de pesca, pero parecían saberlo todo, que esto – y otras nefastas consecuencias- ocurrirían, pero no quisieron entender”, aseveró González.
Alvear y González agregaron: “los colegas pescadores artesanales se dispararon en los pies. Los que realmente pescan se dejaron llevar por las malas decisiones de los dirigentes a los que se les dijo que era un error, pero no quisieron escuchar ni informarse, ni leer”.
Añadieron que los parlamentarios tienen que asumir el tremendo daño de esta ley que inutilizó fuentes productivas y dejó en el agua 150 millones de dólares y rebajará notablemente la estadística/país para cuando la Organización Regional de Pesca fije las cuotas. Hay que considerar que a diciembre del año pasado, primer año que rigió la Ley Jibia, las capturas descendieron más de 60% respecto de 2018 y que prácticamente todo el porcentaje artesanal correspondió a lanchas que ahora tampoco pueden operar.
Alvear reclamó la injustica en fiscalización porque las autoridades hacen vista gorda al descarte de especies objetivo mientras a los pescadores industriales se les está aplicando la Ley de Descarte sobre fauna acompañante y pesca incidental.
DESTRUCCIÓN DE UNA ACTIVIDAD ECONÓMICA
Ambos capitanes insistieron: “parlamentarios y autoridades de gobierno deben reaccionar ante un problema que les dijimos reiteradamente que iba a ocurrir. Nadie puede invertir ni mantener una línea de proceso abierta para trabajar seis días en el mes. La industria, con su reducido 20 % de la cuota de jibia, y comprando a los artesanales era capaz de mantener la actividad 10 meses. Pero ningún contrato de venta de producto final resiste ante incertezas de suministro porque las embarcaciones artesanales no pueden salir más que unos pocos días al mes gran parte del año, no pueden ir más allá de las 20 millas, además de otros problemas que presentan. Lo que está ocurriendo ahora es un peack, pero con mucha o poca captura no tendrán suficiente poder comprador porque la flota es demasiada. Con esta mala ley perdimos todos”.
En lo inmediato, dijo González: “le pedimos al subsecretario de Pesca que diga cómo va a solucionar el descarte de un recurso objetivo como es la jibia que se está descartando sin control, porque a nosotros nos pega en las manos y a ellos les da un premio ya que seguramente va a salir corriendo con una maletita llena de dinero para solucionarles el problema”.
INFORMALIDAD
En la situación de Lebu (hasta donde llegan lanchas de Isla Mocha, Lota, Coronel), se produce también un grave problema de trabajo informal, explicaron los dirigentes de capitanes industriales. Las tripulaciones no tienen contratos, ni seguros, tampoco sistema de salud, se producen declaraciones de renta presunta con lo que se eluden impuestos : “¿cuál fue el gran negocio que hizo el Legislativo ante la indiferencia del Ejecutivo en favor del trabajo formal y el desarrollo económico particularmente de nuestra región. Sabemos que vienen años difíciles y redujeron actividad económica formal con su secuela de trabajos formales perdidos y estamos dejando casi en un estado de anarquía la administración pesquera (…)” añadió González.
Esta ley, concluyó, no fue pensada en el bien común sino para un tema particular y “me atrevo a decir que incluso fue pensada en intereses de carácter electoral, como un nicho de parlamentarios que no supieron escuchar razones”.

 

Escrito por TBB.